Cuando te sientas impotente, toma una hoja en banco y escribe. Viértete en ella. Sé tinta y baila con la pluma. Transformate en un lenguaje. Manifiéstate. No dejes espacios en blanco. No importa que nadie te comprenda, si así, al menos, te encuentras a ti misma.
Saudade
"Este paisaje es un manuscrito con la frase más bella suprimida..." Me sentía tan llena de vida. Eras la persona que entendía mi forma de mirar la vida, de amarla y de sentirla. ¿A dónde fue todo eso? ¿Dónde está la felicidad que me inundaba al estar junto a ti? A veces ni siquiera eran necesarias las palabras. La dicha de conocerte me era suficiente. ¿Recuerdas las palabras que repetíamos constantemente? Teníamos el mismo tipo de sensibilidad...era tanta nuestra compenetración que por un instante pude sentir que mi túnel se aclaraba, se disolvía...creí que podía tocarte, que me habías tocado... Me transformaste. Desde aquel momento mi vida no ha sido la misma: vivo en un constante anhelo por regresar a esos momentos.
Hermoso consejo y muy cierto :)
ResponderEliminarBesitos dulces, Lau :*